¿Cuál?

Crónicas de una pluma rota

De reflejos y reflexiones

con 10 comentarios

De aquellas tardes fétidas y ordinarias bañadas de placeres autosatisfactorios, tardes esquilmadoras de motivación, aplastantes cuales meteoritos incandecentes fueran, nace una melancolía simpática e imprudente a la que nos aferramos con sumisión y agonía, esa melancolía que nos obliga a portar un rostro deformado que no da lugar a sonrisas.

La melancolía es un sentimiento muerto, una imágen borrada que tal vez nunca fue dibujada, una idea jamás escrita, una melancolía es una pasión muerta y desterrada de la ciudad de los deseos. La tristeza que acarrea un sentimiento tan embelesante alguna vez reflejado en nuestra mente, es irremediablemente radical. Ahora bien, hay de melancolía a nostalgia, puesto que la nostalgia es meramente eso, un tipo de melancolía.

La nostalgia es un sentimiento gris e inmaduro que a todos nos cautiva el alma al punto de las lágrimas y con fuerza capas de abrir heridas antes curadas. Al igual que cualquier clase de melancolía, la nostalgia se alimenta de tristeza y negatividad, es una sensación de vacío e insatisfacción autoproclamada por el alma. La nostalgia es simplemente un reflejo, es el rastro que dejó aquella derrapada de llanta sobre la carretera, son esos dientes de leche que guarda tu mamá en algún armario, la nostalgia es una conexión antipática con el pasado, un intento de autosuperación fallido. A pesar de todo lo dicho, todos la vivimos incluso todos los días por una simple razón: somos adictos a la nostalgia.

La nostalgia es la droga del milenio, es una mano siniestra que mece la cuna de nuestra felicidad manteniendola dormida, nos masturba la razón y engaña al subconciente haciendole creer que lo que un día fue es mejor que lo que es ahora o quizás de lo que un día será. A pesar de saber el problema, la solución es utópica, dado que la nostalgía se justifica astutamente, se esclarifica ante nuestro impotente corazón, nos atrapa en su juicio ciego y aplaca con crueldad nuestra despreocupación. Sin embargo la nostalgia tiene un enemigo nato: la reflexión.

Cuando reflexionamos desencadenamos una lucha apasionada entre sentimientos y razones puesto que la nostalgia se aferra al corazón mientras la reflexión es nuestra razón multiplicada de manera exponencial. Al reflexionar ponemos a andar los motores de reserva de nuestro cerebro, es una retroalimentación divulgativa sobre sucesos y hechos pasados, es objetividad y carisma intelectual, una lluvia de ideas sobre los charcos estacionados de nuestros resentidos, tercos y persistentes recuerdos nostalgicos y melancolías. Es irónico pensar que al final de cuentas una reflexión nos lleva a nada más y nada menos que el propio fin de si misma, desemboca en el mismo rio donde todo comienza: el olvido.

El don del olvido, o simplemente olvidar, es lo único que nos libra de una melancolía, lo único que se sobrepone triunfante y esclareciente sobre aquel sentimiento desmotivante y sínico, alimentado sus fetichistas antojos y dejandonos listos para seguir adelante ante un mundo que todo lo olvida.

Escrito por Ianiav

Julio 8, 2008 a 7:05 am

Escrito en Cállate y lee

10 comentarios

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  1. muy interesante, y muy cierto tambien, a veces es mejor olvidar y seguir adelante :P

    Jorge

    Julio 8, 2008 a 7:15 am

  2. wow!
    no me quiero imaginar a la razon masturbandome >.<
    pero en fin…

    esta muy bueno lo que escribis pero tenes que pensar que las mentes limitadas como las mias no tenemos chances de entender mas del 40% de lo que escribiste xD

    Me gustaba mas cuando escribias textos basados en anecdotas de humor. No es que desprecie este tipo de textos, todo lo contrario, me parecen mucho mas profundos estos, pero no te olvides que soy medio lerdo para entender algunas metaforas =P

    Un saludo ^^

    [mAuRo]

    soadmauro

    Julio 8, 2008 a 7:19 am

  3. “Me gustaba mas cuando escribias textos basados en anecdotas de humor.”

    Creo que parte del 60% de lo que no entendiste fue lo de la nostalgia (?)

    PD: Si escribiré más anécdotas, todo a su tiempo.

    cual

    Julio 8, 2008 a 7:25 am

  4. He aquí una adicta más a la nostalgia…

    Creo que faltó incluir que más allá de la reflexión y la nostalgia tenemos a la razón y la obsesión, puesto que sin razón no hay reflexión así como sin obsesión no hay adicción y por lo tanto no hay nostalgia…

    Creo que divago entre mis propias palabras, quizá si lo mencionaste pero hoy mi mente estuvo distante… Hoy… Ayer… Últimamente no sé en qué día vivo, las cortinas oscuras no me dejan ver la diferencia entre el día y la noche… Pero heme aquí al borde de la inocencia leyendo estos textos sin aparente sentido…

    Continua pulsando cada tecla de ese viejo teclado del cual ya las letras son fantasmas pues, en cada frase que escribes encuentro un nuevo reto a mi lógica y cordura pero, un manjar más a mi infinita e irónica locura. Creo que a mi lista se ha agregado una nueva obsesión…

    Metal

    Julio 8, 2008 a 1:32 pm

  5. yo pienso que es bonito recordar, pero en tu escrito tal parece que disfrutas de esa nostalgia interminable, o sea como que eres algo masoquista, no te doy consejos porque a un escritor no se le dan consejos, ya que expresa lo que siente, pero espero que tu lado feliz vuelva a aparecer.

    alba

    Julio 8, 2008 a 5:20 pm

  6. pues te dire que es nada mas que pura razon pero, deberias enfocarte en escribir hacerca de sentimientos y no en definiciones, no tienes que buscarle una respuesta ni una razon “incierta” a todo, trata de escribir mas bien en algo casi inimaginable, has que el lector se identifique con lo que escribes, si todo fuera buscarle sentido a algo no abria escritores solo cientificos,escribe mas bien lo que sientes y no lo que piensas………………………

    Jose

    Julio 8, 2008 a 5:39 pm

  7. Escribo lo que siento.

    cual

    Julio 8, 2008 a 5:41 pm

  8. Te amo.

    M

    Julio 8, 2008 a 5:45 pm

  9. Oye hermano bloggero, porque no funciona la dirección de callateylee.com?

    M

    Julio 9, 2008 a 7:28 pm

  10. yo estoi un poco en desacuerdo y hay la solucion a tu nostalgi q segun tu no tiene fin… hay una ley q se llama la ley de atraccion. y estas meramente viviendo en ella pero con el sentido equivocado,al igual de acuerdo en q has de ser masoquista pues aparentemente te gusta ser presa de tus recuerdos. ese rio del olviodo puede ser cambiado si alzaras la mirada y notaras q hay algo mas q estar pensando en lo q fue ayer, que hay un mundo q sigue y q lo q fue ayer ya no es hoy, lo q sera mañana sera tendras la decicion de tomar tu camino. seguir aplastado o salir de tu prision…

    desko

    Octubre 4, 2008 a 2:11 am


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