¿Cuál?

Crónicas de una pluma rota

This is art you faggots

con 2 comentarios

Hablemos de tortura.

La palabra tortura en sí está en contrasentido de si misma, uno puede vivir torturándose, ser feliz y no ser masoca ¿alguien podría explicarme cómo es esto posible? Lo haré yo mismo, queridos lectores, es aquella irrisoria y grotesca evidencia de la decadencia: la permanencia voluntaria. Seguramente a la mayoría de los film addicts les sonará treméndamente familiar este término, al igual que a los jóvenes que de niños pasaban más horas frente a la TV que preocupándose por saber qué era eso que tenían entre las piernas.

En palabras mortales, el término permanencia voluntaria se refiere a lo que tú, querido lector, estás aplicando en este preciso momento al continuar leyendo el embrollo de miniedades de un servidor mientras podrías estar rindiendo culto al pastafarismo en la cocina de tu mamá, ésto sin importar la gran ficción verdad que es el hecho que me amas.

Y así es queridos lectores, finalmente revivo mi blog una vez más admitiendo abiertamente que al no escribir mi habitación comienza a parecer más ordenada que antes.

[Les diré una cosa, soy un offtopic dude, AUNLC, así que para crear diversidad, iré al tema]

This is art you faggots

Fue la primera frase que cruzó mi desventurada mente ayer a las 7 de la noche. ¿qué fue lo que pasó?

Como muchos sabrán tengo la situación temporal de contar con un solo abuelo coexistente, esto sin caer en la serialización pragmática de géneros.

Si eres un nene/una nena que se limpia con Charmin y no has tratado, convivido e insufrido con una persona padeciente de ello, olvidate unos minutos de tu altruismo con aspavientos y preparate para un poquito de humor negro, de lo contrario entra a esta página: (:

Así mismo, éste abuelito mio es ni más ni menos que un achantado, pusilánime y mendroso pobre viejecillo con altzheimer. Y con esto doy por concluidos los oscuros antecedentes. ¿ves? no fue tan dificil.

Ayer a las 7 de la noche como antes mencioné, salí presurosamente de mi habitación con el imperial llamado de la naturaleza, fui a sancadas por el monótono pasillo que conduce a la cocina con afán de cruzarla de largo, sin embargo, no pensé encontrar tal desorden digno de un post-concierto de heavy metal, al principio pensando que quizás sería obra de mi hermana o alguna madre delirante a ser perseguida por un payaso en monociclo. Sin embargo no necesité aplicar lo aprendido en obras de Arthur Conan Doyle para dar con el culpable, aunque la obra habló por si sola, antes que mi lengua pudiera terminar de zumbar el inicio de la letra “S”, una tos proveniente del cuarto de atrás me dió la respuesta: el abuelo. Quizás mi conclusión fue un poco apresurada, pero aquella absurdez era solamente digna de una mente tan brillante como esa. Me acerqué a la mesa sigilosamente como si pudiese romper un balance utópico que aquel desorden había creado, observé desde los papeles hechos bola sobre la silla hasta el bote de café instantaneo ahora contieniendo una sustancia líquida con burbujas de jabón. Nada me pareció relevante sobre lo que pudiese hacer tal individuo en un estado mismo de reclusión social, sin embargo al levantar la cara de la gobernadora ilustrada en la portada del “Diario de Yucatán” semi-arrugado en la mesa, encontré algo increible y no menos entrañable.

Una taza de porcelana totalmente limpia, impecable y puesta sobre un platillo de vajilla de marmol fino. ¿Qué tiene esto de especial?

1. Era el único lugar que podría parecer ordenado de toda la cocina

Y

2. Dentro de la taza había refresco de fresa y en el fondo… un huevo cocido.

Es así también como algunas personas encuentran en sí mismas lo que muchos otros buscamos, eso que tristemente creemos encontrar al sentirnos queridos o al mirar dormir a la persona que uno quiere, en silencio, con placidez, serenidad y sin fines de lucro sentimental o material, solo por el amor al arte, a la belleza y a la magnificencia misma. Señoras y señores, les recuerdo que este post no trata de amores y desamores, se trata del Arte en su escencia misma.

¿Qué tiene de artístico un huevo dentro de una taza de porcelana remojado en refresco de fresa?

Definamos arte: Podríamos llamar así a todo aquel recurso que utilice el hombre para llamar la atención sea de si mismo o de otras personas tomando en cuenta la relatividad de la estética ¿no les gusta mi definición? Wikipedia te puede ayudar, al final estaremos de acuerdo.

Antes de responder la pregunta antes planteada, respondamos esta: ¿qué hace un huevo dentro de una taza de porcelana remojado en refresco de fresa?

Re: Llama la atención, crea reflexión y avivamiento

Me van a perdonar pero, si tuve un día estresante y un huevo dentro de una taza de porcelana remojado en refresco de fresa me inspiró a hacer una entrada luego de meses de inactividad, yo a eso le llamaría arte.

Lo sostuve cuidadosamente lamentando una y otra vez no tener una cámara para inmortalizarlo. Ya mi cabeza se encargaba de sostener aquellas impetuosas ideas que tan desasosegado me traían: frases recurribles e inpronunciables, párrafos inadecuados e inexactos. Fue entonces cuando mi ensortijada mente me colmó el alma de inquietudes y una duda subyagó el entierro de mis preocupaciones:

“¿Y en dónde se esconde la inspiración? ¿Está acaso debajo de la mesa?”

Como antes he mencionado, la inspiración es más fácil de perderse que de obtenerse, y vamos, hay que ser realistas, aunque nuestra vida siempre estará llena de inspiración hasta el momento cumbre que terminemos con ella, no es como la pintan, si acaso se pintará sola, pero de pintura en pintura la vida ya no es vida, ni la pintura es pintura, entonces la inspiración tampoco es inspiración, es tan solo la representación más exacta del significado que un servidor le aplica a la palabra “estropicio”, estar inspirado es tener un flash de locura, una fulminación radiante de desquicio y vesanía de la cuál uno no puede huir. Es un demonio interno que pide a gritos ser expuesto ante un público merodeador y vagabundo, quizás inexistente y siempre intransigente. Estar inspirado despierta la demencia en la mente más apacible hilvanando perspicazmente todos aquellos pequeños fragmentos que conforman lo que los artistas llamamos “musa”, haciéndo ir los pensamientos en reversa con características retroactivas sobre el más irrelevante de nuestros karmas. Éste estratagema del cual prefiero hablar en silencio es capaz de tranquilizar aquel imperante afán de brillo propio de todo hombre.

Y la inspiración de hoy, amigos mios, está en un huevo dentro de una taza de porcelana remojado en refresco de fresa.

Escrito por Ianiav

Marzo 22, 2009 a 5:11 am

Escrito en Cállate y lee

2 comentarios

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  1. La Verdad… es inspirador…

    Yo te quiero 1,25 más…

    Fox

    Marzo 22, 2009 a 8:04 pm

  2. I’am so fucking destroyed…I don’t want to keep going, I want to rest, a little Rest…just…sleep, and don’t thing in all the world. See you Space Cowboy… I know it sound a little weird, but you don’t wanna be hanged on…

    YouKnowWho

    Mayo 31, 2009 a 3:34 am


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